El aumento de intentos de hackeo y filtraciones masivas ha puesto en alerta a millones de usuarios de Instagram en todo el mundo. Detectar si una cuenta ha sido comprometida es clave para proteger la identidad digital y evitar que ciberdelincuentes utilicen el perfil para enviar spam, estafar contactos o realizar ataques de phishing. Actuar con rapidez puede marcar la diferencia entre un incidente controlable y una crisis de seguridad mayor.
Entre las principales señales de que una cuenta pudo haber sido hackeada figuran correos electrónicos de Instagram alertando sobre cambios en la contraseña, el correo o la información de contacto que el usuario no realizó. También resultan sospechosas publicaciones, mensajes directos o comentarios desconocidos, la imposibilidad de iniciar sesión por una contraseña incorrecta, mensajes extraños enviados a seguidores o la vinculación de accesos y cuentas que no se reconocen en la configuración.
Ante un posible hackeo, Instagram recomienda revisar de inmediato el correo electrónico, especialmente mensajes enviados desde security@mail.instagram.com
Ya que estos permiten revertir cambios no autorizados. Si el acceso ya fue bloqueado, se puede solicitar un enlace de inicio de sesión desde la opción “¿Olvidaste tu contraseña?” o iniciar el proceso de recuperación desde el centro de ayuda. En casos más complejos, la plataforma puede solicitar un código de seguridad o la verificación de identidad mediante un videoselfie o datos del registro original de la cuenta.
Para prevenir futuros ataques, los especialistas en seguridad digital aconsejan cambiar la contraseña de inmediato, activar la autenticación en dos pasos y confirmar que el correo y el número de teléfono asociados sean correctos. Además, es importante eliminar accesos sospechosos, revocar permisos de aplicaciones de terceros y utilizar contraseñas únicas y robustas. La vigilancia constante, junto con estas medidas de protección, sigue siendo la mejor defensa frente a los ciberdelincuentes en redes sociales.