Alianza Lima vivió un momento clave en su planificación institucional tras la salida de Hernán Barcos al FC Cajamarca, y el administrador Fernando Cabada confirmó que buscó la continuidad del exdelantero dentro del club, aunque no en la cancha.
Cabada subrayó que la propuesta se enmarca en un rol de liderazgo y responsabilidad dentro de la institución, manteniendo “las puertas abiertas” para el histórico goleador.
Según relató Cabada, la conversación con Barcos fue directa y centrada en explorar oportunidades más allá de su etapa como futbolista activo.
“Personalmente, hablé con Hernán y él lo sabe. Le ofrecí la permanencia en puestos de responsabilidad dentro de la institución”, señaló el administrador, reforzando la intención del club de conservar el vínculo con una figura emblemática.
La oferta, indicó Cabada, buscaba capitalizar la experiencia y el impacto de Barcos en la tradición aliancista.
“Le propuse retos que estoy seguro de que podría encarnar de manera perfecta por ser quien es dentro de Alianza”, explicó, aunque aclaró que el exdelantero eligió continuar su carrera profesional “siguiendo otros retos” como jugador.
Ante la reacción de la afición por la salida de Barcos, Cabada pidió poner en contexto el recambio deportivo y evitar señalar solo a una figura.
“No personalizaría tanto, la gente personaliza mucho y no se dan cuenta de que son varios los jugadores que han salido”, afirmó. Para el administrador, estas decisiones forman parte de la dinámica natural del fútbol entre “altas, bajas, fichajes y no renovaciones”, añadió.
Finalmente, Cabada agradeció la contribución de Barcos al club como “goleador histórico”. A la vez, ratificó que la institución mantiene abiertas sus puertas para él en otras funciones, consolidando un mensaje de respeto hacia su legado y al mismo tiempo proyectando la continuidad organizacional del club.