Pequeñas modificaciones en el estilo de vida pueden generar un aumento moderado de la velocidad metabólica y aportar beneficios concretos para la salud, de acuerdo con especialistas de Cleveland Clinic. El endocrinólogo Marcio Griebeler explicó que el metabolismo —el proceso que convierte los alimentos en energía— está fuertemente influido por factores hormonales, la edad, el sexo y la genética, aunque no es completamente inmodificable.
Según el especialista, el margen para “acelerar” el metabolismo es limitado, ya que la eficiencia con la que el cuerpo quema calorías depende en gran parte de características individuales. Sin embargo, mantener actividad física regular, una alimentación equilibrada, buen descanso y control del estrés puede mejorar de forma perceptible el gasto energético diario, incluso si los cambios no son drásticos.
Entre las estrategias más efectivas destaca el desarrollo de masa muscular, ya que el tejido muscular consume más energía que el tejido adiposo, incluso en reposo. Por ello, se recomienda combinar ejercicio aeróbico y entrenamiento de fuerza al menos 150 minutos por semana, incorporando opciones como correr, nadar, andar en bicicleta o realizar rutinas con peso corporal y bandas de resistencia. El entrenamiento por intervalos, tanto de alta como de baja intensidad, también contribuye a mantener el metabolismo activo tras el ejercicio.
La alimentación cumple un rol clave. Comer de manera regular evita que el metabolismo se ralentice, mientras que priorizar proteínas incrementa el efecto térmico de los alimentos, ya que su digestión demanda más energía. A esto se suma la hidratación adecuada, fundamental para el funcionamiento metabólico: incluso beber agua fría obliga al cuerpo a gastar energía para regular la temperatura.
El manejo del estrés y el descanso suficiente completan el enfoque integral. Niveles elevados de cortisol y dormir menos de siete u ocho horas alteran el equilibrio hormonal y activan mecanismos de ahorro de energía que ralentizan el metabolismo. Aunque no existe una fórmula mágica para transformarlo de inmediato, los especialistas coinciden en que adoptar hábitos saludables de forma sostenida mejora la energía diaria y el bienestar general.