El sumo pontífice subrayó el profundo vínculo espiritual y humano que une al Perú con la santa sede durante una ceremonia realizada en un entorno natural del Vaticano, donde se presentó una obra conmemorativa dedicada a la fe y la santidad. “Ese gesto renueva los profundos lazos de fe y amistad que unen al Perú, un país tan querido para mí, con la Santa Sede”, afirmó ante representantes de la Iglesia, autoridades vaticanas y la delegación diplomática peruana.
En su mensaje, el Papa saludó de manera especial a los miembros de la Conferencia Episcopal Peruana, al embajador del Perú ante la santa sede, Jorge Ponce San Román, y a la presidenta de la Gobernación de la Ciudad del Vaticano, Sor Raffaella Petrini. Asimismo, destacó la belleza del lugar y el esfuerzo conjunto que permitió concretar la obra, resaltando el valor simbólico del espacio y su conexión con la creación.
El pontífice expresó un agradecimiento particular a los artistas y a la familia Salesiana, en el marco de la festividad de San Juan Bosco, reconociendo especialmente el trabajo de los artesanos vinculados a Don Bosco. Señaló que el entorno y las obras presentadas invitan a reflexionar sobre la fe vivida desde la belleza y el compromiso, como expresión concreta del mensaje cristiano.
Durante su reflexión central, evocó la figura de la Virgen María y de Santa Rosa de Lima, destacando que ambas remiten al llamado universal a la santidad. En ese sentido, recordó que esta vocación no está reservada a unos pocos, sino que constituye una invitación permanente para todos los fieles a vivir la plenitud de la vida cristiana en el mundo actual.
Por su parte, el embajador peruano agradeció al santo padre y resaltó el trabajo de la misión diplomática del Perú para hacer realidad el proyecto, además de las actividades académicas y culturales desarrolladas en las últimas semanas para difundir la figura de Santa Rosa. Finalmente, renovó la invitación oficial para que el Papa visite el Perú, expresando “el agradecimiento infinito de todo el pueblo peruano” y la esperanza de recibirlo pronto en una tierra que, afirmó, lo espera “con fe y esperanza”.