El inicio del año 2026 ha encendido las alertas en materia de seguridad ciudadana en el Perú. De acuerdo con los registros del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), administrado por el Ministerio de Salud (Minsa), en los primeros 10 días del año se contabilizaron 55 personas asesinadas. Según el analista de datos Juan Carbajal, esta cifra convierte al actual periodo en el peor inicio de año desde 2017, cuando el Minsa comenzó a registrar de manera sistemática los homicidios a nivel nacional.
Las cifras reflejan la continuidad de una tendencia preocupante registrada en 2025, año en el que se alcanzó un promedio cercano a cinco homicidios diarios. Carbajal detalló que, hasta el 10 de enero, se identificaron al menos tres jornadas —los días 1, 3 y 4 de enero— en las que los asesinatos superaron ampliamente ese promedio, con nueve víctimas reportadas por día. En total, esos tres días concentraron 27 homicidios, casi la mitad del total acumulado en lo que va del año.
En cuanto a la distribución regional, Lima encabeza la lista con 25 víctimas registradas hasta el 10 de enero de 2026. Le siguen el Callao (7), Lambayeque (4), Ica (4), Piura (3), Áncash (3) y La Libertad (2). En contraste, regiones como Ucayali, Tumbes, Tacna, Loreto, Junín, Cajamarca y Ayacucho reportan solo un homicidio, mientras que San Martín, Puno, Pasco, Moquegua, Madre de Dios, Huánuco, Huancavelica, Cusco, Arequipa y Apurímac no registran víctimas hasta el momento, según el último corte del Sinadef.
Este escenario se refleja también en la percepción ciudadana. Datos del Barómetro de Seguridad, elaborados con información de Ipsos, indican que el 76 % de peruanos no se siente seguro al salir a las calles, cifra que en Lima se eleva al 81 %. En el interior del país, el promedio de inseguridad alcanza el 73 %, mientras que en la macrorregión norte —integrada por Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Cajamarca, Amazonas y Áncash— el 80 % de los ciudadanos se siente desprotegido. A ello se suma que el 28 % de la población considera que ni siquiera su hogar es un lugar seguro, lo que evidencia la magnitud de la crisis de seguridad que enfrenta el país.