Uno de los golpes más duros que afrontó el Perú en 2025 fue el agravamiento de la inseguridad ciudadana y sus múltiples consecuencias. Esta situación no ha variado desde que José Jerí asumió la presidencia en octubre, pues las cifras continúan siendo alarmantes.
Según datos del Sistema de Información de Defunciones (Sinadef), cada cuatro horas se registra una muerte violenta en el país. Además, entre el 10 de octubre y los primeros días de diciembre se contabilizaron 306 homicidios.
Ante este panorama, se cuestiona la eficacia del estado de emergencia y de las medidas implementadas por el actual gobierno. Para el analista Alberto Cornejo Jarufe, la gestión de Jerí carece de resultados concretos y se limita a gestos mediáticos.
“Nos están paseando. El presidente solo aparece para la foto, pero no hay acciones reales. Se necesita una reorganización profunda de las instituciones, como el INPE, la Policía Nacional y otros organismos encargados de enfrentar la criminalidad”, sostuvo.
Cornejo agregó que otro factor clave en el aumento de la inseguridad es la ausencia de políticas que impulsen el empleo y la educación. A su juicio, la falta de oportunidades empuja a muchos ciudadanos hacia actividades delictivas, mientras el Estado permanece ausente en la prevención social del crimen.
Estas críticas coinciden con el clima de tensión vivido en los últimos meses, cuando transportistas optaron por medidas extremas —como el uso de chalecos antibalas y la instalación de cabinas metálicas en sus unidades— ante el avance de la delincuencia. Frente a este escenario, el presidente Jerí se limitó a señalar que “próximamente” se darían a conocer resultados del estado de emergencia. No obstante, pese a anunciar la creación de nuevas divisiones policiales, los resultados concretos aún no se reflejan en la reducción de la violencia.
El sociólogo José Luis Ramos Salinas también cuestionó duramente la gestión presidencial. A su juicio, José Jerí carece de liderazgo y trayectoria política, y su gobierno estaría priorizando la imagen antes que la solución de los problemas de fondo. Además, puso en duda la cobertura mediática actual sobre la inseguridad, señalando que podría existir un intento de minimizar la magnitud real de la crisis.
“Antes se informaba a diario sobre los hechos delictivos; hoy parece que se quiere ocultar la gravedad de la situación”, afirmó.
En conjunto, ambos analistas coinciden en que el país atraviesa una crisis profunda en materia de seguridad ciudadana y gobernabilidad. Consideran que las medidas adoptadas hasta ahora son insuficientes y que el gobierno de José Jerí carece de una estrategia integral capaz de enfrentar la violencia, fortalecer las instituciones y devolver la confianza a la población.