El mercado laboral peruano apunta a una reactivación progresiva en 2026, marcada más por la prudencia que por el optimismo. Así lo señala el estudio Balance 2025 y Expectativas 2026 de Bumeran, difundido en exclusiva para Infobae Perú, que indica que el 71 % de las empresas en el país planea incorporar nuevos talentos el próximo año, en un contexto de recuperación gradual y expectativas aún contenidas.
Según el informe, el aumento de contrataciones será mayoritariamente limitado. Del total de organizaciones que prevén sumar personal, el 47 % estima que ampliará su plantilla en menos del 5 %, el 33 % proyecta un crecimiento del 5 %, el 13 % calcula un incremento del 10 % y solo el 7 % anticipa una expansión del 15 %. Esta estrategia responde a un escenario económico que todavía genera incertidumbre, aunque el 82 % de los especialistas en Recursos Humanos afirmó que no tiene previsto reducir personal, lo que sugiere una relativa estabilidad del empleo formal.
“El estudio revela que el 71 % de los especialistas en Recursos Humanos proyecta sumar nuevos talentos durante el 2026. La mayoría de estas incorporaciones será gradual, ya que el 80 % aumentará su plantilla en hasta un 5 %”, explicó Diego Tala, director comercial de Bumeran.com.pe en Jobint. No obstante, precisó que solo el 21 % de los encuestados anticipa una mejora clara del mercado laboral.
Las expectativas generales sobre el empleo siguen siendo moderadas. El 42 % de los especialistas considera que la situación laboral se mantendrá igual en 2026, mientras que el 26 % cree que podría empeorar. Apenas el 21 % prevé una mejora y el 11 % no tiene una opinión definida. Entre los factores que explican el pesimismo destacan el impacto de la economía nacional, la reducción de puestos de trabajo y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios frente a la inflación.
En el ámbito salarial, la cautela es aún mayor. Solo el 25 % de las empresas planea aumentar sueldos en 2026, frente a un 75 % que descarta esa posibilidad. Entre quienes sí prevén incrementos, el 40 % estima un ajuste del 10 %, otro 40 % proyecta un alza del 5 % y el 20 % considera una subida del 15 %. Este panorama contrasta con el nivel de insatisfacción de los trabajadores: el 57 % no está conforme con su empleo, el 67 % se muestra disconforme con su salario y el 52 % evalúa cambiar de rumbo laboral en 2026, lo que plantea el desafío de equilibrar crecimiento, estabilidad y mejores condiciones económicas.