La captura y extradición de Erick Moreno Hernández, alias ‘El Monstruo’, marcaron un punto de quiebre en uno de los casos criminales más temidos y mediáticos del país. El miércoles 28 de enero, el presunto cabecilla criminal arribó a Lima procedente de Paraguay, poniendo fin a meses de fuga internacional y devolviendo a territorio peruano a uno de los personajes más buscados por las autoridades.
El arribo se produjo a las 18:25 en la pista de la Dirección de Aviación Policial del Callao, bajo un estricto operativo de seguridad ejecutado por agentes especializados, debido al alto nivel de peligrosidad atribuido al detenido. El traslado generó amplia atención pública y oficial, considerando el historial delictivo que rodea a Hernández y el impacto que su captura representa en la lucha contra el crimen organizado.
En este contexto, el general Óscar Arriola reveló que sostuvo una conversación directa con ‘El Monstruo’ tras su detención. Las declaraciones fueron brindadas durante su participación en el programa Ahora y en la Hora, donde compartió detalles inéditos del diálogo mantenido con el presunto criminal, actualmente bajo custodia del sistema judicial peruano.
Arriola explicó que decidió dirigirse a Erick Moreno Hernández desde un enfoque humano y reflexivo, además del institucional. “Esta es una gran oportunidad para que tú puedas expiar todo lo que has hecho acá en esta sociedad”, le dijo, según relató. Al preguntarle cómo podría hacerlo, el general fue directo: “Confesando, pues”, insistiendo en que decir la verdad es fundamental para que la justicia avance. Según su testimonio, el detenido respondió sin evasivas: “Voy a contarlo todo”.
De acuerdo con el general, esta disposición podría ser clave para esclarecer delitos de secuestro, extorsión, sicariato y organización criminal. Arriola añadió que incluso felicitó al detenido por su respuesta y relató que Hernández afirmó que su vida había cambiado “hace cuatro meses”, antes de su captura del 24 de septiembre. Al preguntarle si se había entregado a Dios, la respuesta habría sido afirmativa. “Yo le dije amén y a hablar”, sostuvo el general, subrayando que una confesión completa —incluida la identificación de otros responsables— sería determinante para desarticular las redes criminales que habrían sembrado terror en diversas zonas del país.