Cusco registra 35 obras públicas paralizadas debido a fallas detectadas antes del inicio de su ejecución, como expedientes técnicos deficientes, falta de permisos y ausencia de terrenos disponibles, según el último reporte de la Contraloría. Estos proyectos suman una inversión aproximada de S/115 millones y colocan a la región como la tercera con más obras detenidas, solo por detrás de Áncash y Lima.
De las 35 obras paralizadas por errores previos, 34 están a cargo de gobiernos locales. Entre los casos más relevantes se encuentran la ampliación del sistema de agua y alcantarillado en Calca, iniciada en 2012 y actualmente detenida por falta de terrenos; la remodelación del mercado satélite de Quillabamba, ejecutada por la Municipalidad Provincial de La Convención y la instalación de defensas ribereñas en el río Vilcanota, paralizada por deficiencias en el expediente técnico.
El economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), Erick Chuquitapa, advirtió que iniciar obras sin condiciones básicas resueltas expone los proyectos a retrasos prolongados, modificaciones contractuales y mayores costos.
“Cuando una obra se inicia sin contar con condiciones básicas resueltas, el proyecto queda expuesto a retrasos prolongados y ampliaciones presupuestales. Se acumulan gastos sin resultados concretos y se reduce la capacidad del Estado para asegurar que los recursos se usen en infraestructura y servicios”, explicó.
El problema ocurre en un contexto regional marcado por casos de corrupción. Según la Contraloría, en 2023 Cusco perdió S/13 por cada S/100 de gasto público por corrupción e inconducta funcional, lo que equivale a más de S/1352 millones.