El Estado aprobó la compra anticipada de equipos médicos para el hospital regional de Huancavelica Zacarías Correa Valdivia, una obra que se construye desde 2019 y que hasta hoy no entra en funcionamiento, en medio de una licitación cuestionada y presuntas irregularidades en el Programa Nacional de Inversiones en Salud (Pronis). El proceso ha encendido alertas debido a que se otorgó la buena pro en circunstancias controvertidas, pese a que el nosocomio permanece inconcluso seis años después de iniciado.
La denuncia fue expuesta por el ingeniero electrónico Héctor Manuel Gagó Cáceres, exmiembro del Comité de Adquisición de equipos médicos del Pronis, quien participó como especialista hasta el 11 de noviembre de 2025, fecha en que se otorgó la primera buena pro. Según el Portal de Contrataciones del Estado, Gagó Cáceres figura como consultor en equipos médicos y brindaba servicios especializados para proyectos de inversión pública. “Mi participación fue clave hasta que el proceso fue detenido sin explicación”, sostuvo el profesional.
Ese 11 de noviembre, el comité de selección —integrado por Diego Martín Gutiérrez López, Álvaro Alonso Valenzuela Medina y Héctor Gagó Cáceres— declaró ganador al consorcio Rolopom con una buena pro por S/ 224 millones. Sin embargo, el jefe de logística del Pronis, Carlos Miguel Cabrera Huatay, habría ordenado detener el proceso. Gagó tenía previsto comunicar el resultado a las 18:45 horas, pero “el proceso fue paralizado sin que se me indiquen los motivos”, afirmó.
Posteriormente, Gagó Cáceres aseguró que no volvió a ser convocado por el Pronis y advirtió que el nuevo comité de selección —que finalmente favoreció a la empresa china Sumec, previamente descalificada— estaría integrado por profesionales que, según su versión, no cuentan con especialidad en equipos médicos. “Otros ingenieros acudían a mí para consultas técnicas”, remarcó, cuestionando la idoneidad del nuevo comité y el giro del proceso de contratación.
El caso vuelve a poner bajo la lupa al hospital de Huancavelica, una obra emblemática que inició en 2019 y que seis años después sigue inconclusa, mientras se aprueban millonarias compras anticipadas. Las decisiones sospechosas en torno al Pronis reavivan el debate sobre la gestión de inversiones en salud, la transparencia en las licitaciones públicas y la urgencia de garantizar que los recursos del Estado se ejecuten con criterios técnicos y legales claros.