En el marco del Día Mundial de los Humedales, que se conmemora cada 3 de febrero, especialistas de WWF Perú alertaron sobre la urgente necesidad de conservar la conectividad de los ríos amazónicos, un factor decisivo para la salud de los humedales y de las especies que dependen de ellos. Estos ecosistemas sostienen una alta biodiversidad y cumplen funciones vitales para las poblaciones locales y el equilibrio ambiental en la Amazonía peruana.
Uno de los principales indicadores del buen estado de estos ecosistemas son los delfines de río, considerados especies clave para medir la salud de los sistemas de agua dulce. “Su presencia y libre desplazamiento reflejan que los ríos mantienen su conectividad natural”, señalaron los especialistas, advirtiendo que la pérdida de estos corredores acuáticos es una señal temprana de deterioro ambiental.
WWF Perú recordó que las actividades humanas río arriba —como la deforestación, la construcción de infraestructura sin planificación y la alteración del caudal— generan impactos directos en los humedales ubicados río abajo. “Esto ocurre porque los ríos y humedales forman parte de una misma cuenca hidrográfica, un sistema interconectado que integra ecosistemas acuáticos, terrestres y poblaciones humanas”, explicó la organización en un comunicado.
En la Amazonía peruana, los humedales incluyen ríos, lagunas, cochas, pantanos y bosques inundables, espacios que regulan el agua, amortiguan inundaciones y sequías, y sostienen economías locales. “Cuando estos corredores se interrumpen, los humedales y las especies que dependen de ellos comienzan a deteriorarse”, advirtió WWF, subrayando que proteger la conectividad fluvial es esencial para enfrentar la crisis climática y conservar la biodiversidad amazónica.