El presidente de Donald Trump afirmó que Cuba “no podrá sobrevivir” tras ordenar la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la isla. Las declaraciones fueron realizadas la noche del jueves ante la prensa, durante la presentación de un documental de la primera dama Melania Trump, donde describió a la nación caribeña como una “nación en decadencia” y dijo que “hay que compadecerse” de su población.
Los comentarios se produjeron horas después de la firma de una orden ejecutiva que establece aranceles adicionales a terceros países que suministren crudo a Cuba, con el objetivo de intensificar la presión económica. En el documento, Trump invocó razones de seguridad nacional y política exterior, declarando una emergencia nacional al sostener que la situación cubana constituye una “amenaza inusual y extraordinaria” para Estados Unidos.
Según Washington, el impacto será mayor tras el corte del envío de crudo venezolano, un factor que —a juicio de la administración— agravó la crisis económica y social de la isla. Trump había señalado previamente que el régimen cubano tenía los días contados desde la operación estadounidense del 3 de noviembre en Venezuela, que culminó con la captura del dictador venezolano y de su esposa, Cilia Flores, quienes enfrentan cargos por narcotráfico en Nueva York.
El mecanismo diseñado por la Casa Blanca establece que el secretario de Comercio determine si un país vende o entrega petróleo a Cuba, incluso mediante intermediarios. Luego, el secretario de Estado, en consulta con otros organismos, evaluará si corresponde imponer un arancel adicional y su magnitud, quedando la decisión final en manos del presidente. La orden otorga además facultades para modificar o suspender las medidas si la isla o los países involucrados adoptan “medidas significativas”, y advierte que cualquier represalia comercial podrá recibir nuevas respuestas.
Desde La Habana, el régimen cubano calificó la intervención estadounidense en Caracas como un “acto de terrorismo” y advirtió que no tolerará intimidaciones ni negociaciones bajo “coerción”, aunque expresó disposición a dialogar sobre la base de “igualdad y respeto”. La orden ejecutiva estadounidense sostiene, además, que Cuba alberga capacidades militares y de inteligencia de países adversarios —incluida la mayor instalación de inteligencia de Rusia fuera de su territorio— y acusa al régimen de brindar refugio y apoyo a organizaciones catalogadas como terroristas, como Hezbollah y Hamas, así como de cooperar con China e Irán.