Las delegaciones diplomáticas de Rusia y Ucrania se han reunido, por primera vez desde el inicio de la invasión rusa en 2022, de forma directa en torno a una mesa de negociación, auspiciada por Estados Unidos, en Abu Dabi.
A altas horas de la madrugada de este viernes, el presidente ruso Vladímir Putin dio el visto bueno a los delegados estadounidenses para la reunión trilateral que Trump había propuesta a Zelenski unas horas antes, en su encuentro en el Foro de Davos.
“Todos quieren que termine la guerra”, insistía Trump, pero las tres partes son conscientes del principal escollo: la cuestión territorial para dirimir lo que ocurrirá con el Donbás, la región ucraniana ocupada parcialmente por las tropas rusas.
La reunión de este viernes da inicio a la primera de dos sesiones en las que Kiev y Moscú presentarán su propuesta sobre el Donbás, condición que ambos países han señalado como clave para alcanzar la paz. “Es la clave, y discutiremos como vemos esto las tres partes”, ha asegurado el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski este viernes a los medios de comunicación.
Moscú, por su parte, no cede terreno: el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha asegurado que la retirada incondicional de las tropas ucranianas del Donbás es indispensable para dar por finalizado el conflicto. “Lo importante es que durante estas negociaciones entre nuestro presidente y los americanos se constató de nuevo que sin la solución de la cuestión territorial (...) no se puede esperar el logro de un arreglo duradero”, ha dicho Ushakov tras las casi cuatro horas de conversaciones entre los emisarios de Trump y el propio Putin.
El encuentro se produce un día después de la esperada reunión entre Zelenski y Trump en los márgenes del Foro Económico Mundial en Davos.