El exdictador venezolano Nicolás Maduro compareció este lunes ante un tribunal federal en Nueva York, donde enfrenta cargos por narcotráfico que, de prosperar, podrían hacerlo elegible para la pena capital, según informó el New York Post. La audiencia marca un giro histórico en el caso abierto contra el antiguo líder, acusado de encabezar una empresa criminal continua.
Maduro, de 63 años, llegó a la corte escoltado por agentes fuertemente armados tras ser trasladado desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde permanece recluido junto a su esposa Cilia Flores. Ambos fueron capturados el sábado en Caracas durante una operación militar estadounidense que incluyó comandos, bombardeos aéreos y apoyo naval.
De acuerdo con la legislación federal citada por la Biblioteca del Congreso, los acusados por violaciones a la Ley de Sustancias Controladas en el marco de una empresa criminal continua pueden ser elegibles para la pena de muerte, aunque las condenas capitales por delitos de drogas son poco frecuentes. La fiscal general Pam Bondi afirmó que Maduro y Flores “enfrentarán toda la furia de la justicia estadounidense”, sin detallar la pena que solicitará el Departamento de Justicia.
El proceso recuerda a la captura del exdictador panameño Manuel Noriega en 1989, cuando George H. W. Bush ordenó una intervención militar similar; entonces, Washington optó por el encarcelamiento. En el caso actual, una acusación de 2020 fue ampliada este año con cargos por conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de ametralladoras, incluyendo a Diosdado Cabello y a Nicolás Maduro Guerra.
En el plano político, el presidente Donald Trump sostuvo que Estados Unidos está “a cargo” de Venezuela y dijo dialogar con autoridades interinas encabezadas por Delcy Rodríguez, quien ofreció cooperación. Mientras tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU convocó una sesión de emergencia; China, Rusia e Irán condenaron la operación, y la Unión Europea expresó alarma ante la escalada.