Un día después de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, el país latinoamericano trata de empezar a esclarecer su futuro, un porvenir en el que suena con fuerza el nombre de la que hasta ahora era la número dos del régimen chavista, Delcy Rodríguez, y es aprobada por Donald Trump.
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela le ordenó este domingo que asuma la Presidencia del país de forma interina, un mandato que cuenta con el beneplácito de Donald Trump siempre y cuando siga las directrices estadounidenses. Quien no ve con buenos ojos ese relevo es la oposición venezolana, que exige tener un papel clave en la transición e insiste en que ha de ser Edmundo González, el candidato que se enfrentó a Maduro en los comicios presidenciales de 2024, quien asuma el poder “de inmediato”.
“Se ordena que la ciudadana Delcy Eloína Rodríguez Gómez, vicepresidenta ejecutiva de la República, asuma y ejerza en condición de encargada todas las atribuciones, deberes y facultades, inherentes al cargo de presidenta de la República Bolivariana de Venezuela”, exhortó esta madrugada la magistrada del TSJ Tania D’Amelio a la número dos de Maduro, que será la primera mujer en dirigir el país.
Esta orden entra dentro de lo previsto por la Constitución venezolana, que establece que la ausencia del presidente debe ser suplida por la vicepresidenta del Ejecutivo.
Trump ya aseguró en la rueda de prensa del sábado que Rodríguez está en contacto con el Gobierno estadounidense para liderar la transición del país ante la captura de Maduro, un proceso del que Estados Unidos ha dicho que “se hará cargo”. El presidente de la primera potencia mundial y artífice del ataque matizó que no habrá presencia militar estadounidense en el país caribeño si Rodríguez hace lo que Washington quiere. “Si no hace lo correcto va a pagar un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro”, ha advertido este domingo Trump en una entrevista telefónica con la revista The Atlantic.