La historia de una de las cárceles más emblemáticas de Arequipa podría volver a contarse desde sus propios muros. El historiador de la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA), Gonzalo Gómez Zanabria, advirtió que parte del ex centro de rehabilitación y adaptación social (CRAS) de la calle Siglo XX debe ser desocupada por el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) para permitir la recuperación de sus ambientes más representativos para preservar la memoria histórica del penal.
El especialista recordó que el expenal fue construido a inicios del siglo XX para reemplazar a la antigua cárcel de El Filtro, en un contexto marcado por el crecimiento urbano y la modernización del sistema penitenciario. Las obras se iniciaron en 1905 con la colocación de la primera piedra por el entonces presidente José Pardo, y respondieron a un modelo panóptico que separaba a inculpados y sentenciados, reflejo de las concepciones penitenciarias de la época.
Durante años, el penal del Siglo XX albergó a más de 500 internos y fue administrado inicialmente por la Guardia Republicana. Sin embargo, el aumento de la delincuencia en la ciudad obligó a su reubicación en Socabaya, donde actualmente funciona el penal, dejando al antiguo inmueble que hoy mantiene áreas ocupadas por el INPE y otros espacios destinados a servicios incompatibles con su valor patrimonial. Aunque existen iniciativas para su recuperación como espacio cultural y de memoria histórica, Gómez Zanabria subrayó que estas requieren con urgencia la reubicación de algunas oficinas, como paso clave para rescatar un inmueble que forma parte esencial de la historia urbana y social de Arequipa.