Yuber del Carpio Rodríguez, de 62 años, llegó a las 6:52 a la institución educativa Divino Corazón de Jesús, en Paucarpata, empujando la silla de ruedas de su madre, Flavia Carmen Rodríguez Salinas, de 94 años.
El ciudadano acudió al local de votación para firmar su asistencia como sexto miembro de mesa suplente y, además, averiguar qué ocurrió con una falta que le fue registrada durante la primera vuelta electoral del pasado 12 de abril.
FALTA. Según relató a Diario Viral, durante la primera jornada electoral también acudió acompañado de su madre, de quien es el único responsable y con quien vive.
Sin embargo, debido a dificultades en el hogar, ingresó al local de votación alrededor de las 7:30 de la mañana y descubrió que ya le habían consignado una inasistencia como miembro de mesa.
Preocupado por la situación, buscó orientación entre el personal de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
“Un joven de la ONPE dijo que me ayudaría, que le escribiera para recordarle mi caso”, comentó.
Tras retirarse del lugar, envió un mensaje por WhatsApp al trabajador, pero nunca recibió respuesta.
Con incertidumbre, Yuber regresó este 7 de junio antes de las 7:00 de la mañana para cumplir nuevamente con su obligación electoral y consultar sobre el inconveniente.
No obstante, tras preguntar, otros encargados le indicaron que en la jornada anterior debió presentarse más temprano únicamente para registrar su asistencia, mientras que el trabajador que lo atendió en abril le respondió que no había visto el mensaje enviado.
El caso evidencia las dificultades que enfrentan algunos ciudadanos a los que se les asigna cumplir con funciones electorales, cuando siendo adultos mayores, tienen a su cargo el cuidado permanente de otros familiares dependientes.
Tras firmar su asistencia, Yuber abandonó el local empujando la silla de ruedas de su madre y manifestó su preocupación por las posibles consecuencias derivadas de la falta registrada en la primera vuelta.