La campiña de Characato perdió cerca del 10 % de su extensión en los últimos años debido al crecimiento de la zona urbana y la crisis que atraviesa la agricultura, informó el alcalde distrital, Zerafín Pinto Pinto. Indicó que unas 10 hectáreas agrícolas ya desaparecieron tras cambios de uso de suelo.
Explicó que la agricultura dejó de ser rentable por el incremento de los costos de producción, la contaminación ambiental y los efectos del cambio climático. Señaló que producir un topo de papa demanda una inversión superior a los ingresos obtenidos por la venta de la cosecha.
“Si por topo el agricultor en Characato invierte cerca de S/5000 y cuando vende la papa recupera S/3000, ya no es adecuado esta actividad. No se puede competir con El Pedregal que por topo sacan 30 000 kilogramos y nosotros usando fertilizantes y pesticidas a las justas 10 mil kilogramos”, señaló.
SE ACABA. Los cultivos tradicionales como el ajo, la cebolla, el zapallo y la papa prácticamente desaparecieron en comparación con hace más de 30 años. Actualmente, la mayor parte de los agricultores se dedica a sembrar alfalfa y maíz forrajero, mientras que en el distrito quedarían apenas unos mil productores.
El alcalde afirmó que esta situación ha impulsado a muchos propietarios a vender sus terrenos a inmobiliarias y particulares, atraídos por las altas ofertas económicas. Advirtió que la expansión urbana está reemplazando progresivamente las áreas agrícolas.