Una ciudadana denunció que una garza huaco juvenil murió y varios pichones quedaron expuestos tras la poda de árboles ejecutada por la Municipalidad Distrital de José Luis Bustamante y Rivero, en Arequipa.
La vecina cuestionó que los trabajos se hayan realizado aparentemente sin verificar previamente la presencia de nidos y exigió que la comuna informe qué evaluación efectuó antes de intervenir el parque y qué protocolo aplicó para proteger a la fauna silvestre.
REPORTE. Según la denuncia, el personal municipal realizó la poda el lunes 21 de septiembre en árboles que servían como refugio y zona de anidación para distintas aves.
Después de los trabajos, los vecinos encontraron al ejemplar, una garza huaco, muerto y detectaron nidos con pichones pequeños que habrían quedado sin protección.
La denunciante, identificada con el usuario Caro Ticona, sostuvo que las aves adultas pudieron alejarse debido al ruido y movimiento generado durante la intervención, pero las crías no pudieron.
“¿Qué va a pasar ahora con esos pichones? ¿Quién se hará responsable de ellos?”, cuestionó la ciudadana, quien pidió una inspección inmediata de los árboles intervenidos.
También reclamó que antes de ejecutar nuevas podas se compruebe la existencia de nidos o crías.
“No se puede simplemente cortar árboles sin mirar qué hay en ellos”, manifestó, al advertir que estos espacios verdes también funcionan como refugio para diferentes especies.
PODAS. El caso tiene un antecedente similar en 2022 en Chiclayo. En aquella oportunidad, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) informó que 12 garzas huaco fueron rescatadas después de resultar afectadas por una poda municipal. Cinco de ellas murieron y siete pudieron ser recuperadas y liberadas.
Tras ese episodio, la entidad recomendó a las municipalidades ejecutar la poda de árboles de manera responsable y solicitar opinión técnica a las autoridades competentes para evitar daños a la fauna silvestre urbana.
Hasta el cierre de esta nota, la Municipalidad de José Luis Bustamante y Rivero y Serfor no han emitido un pronunciamiento público sobre el último caso.