Harvey A. Huallpa A. (33), un taxista por aplicativo, fue condenado a 28 años y dos meses de prisión efectiva por drogar a dos jóvenes e intentar agredir sexualmente a una de ellas, además de realizar tocamientos indebidos a la segunda, en un descampado del distrito de Chiguata, en Arequipa.
Los hechos ocurrieron entre la noche del 28 y la madrugada del 29 de marzo de 2024, cuando el sentenciado brindó un servicio de taxi por aplicativo. Según la acusación fiscal, el hombre se ganó la confianza de un grupo de jóvenes y, tras encontrarse con ellos en un local nocturno, habría colocado benzodiacepinas en las bebidas de las dos víctimas, provocando que perdieran el conocimiento.
Después de dejar a los varones del grupo en diferentes zonas, trasladó a las dos jóvenes inconscientes hasta un descampado en Chiguata. En ese lugar, intentó ultrajar a una de ellas y realizó tocamientos indebidos a la otra. Sin embargo, ambas despertaron durante el forcejeo, lograron defenderse y escaparon para pedir ayuda.
Durante el juicio, la Fiscalía presentó pericias toxicológicas que confirmaron la presencia de benzodiacepinas en el organismo de las víctimas. También sustentó la acusación con certificados médico-legales que evidenciaron lesiones por forcejeo, peritajes psicológicos e informes sobre el recorrido del vehículo utilizado por el sentenciado.
La sentencia también estableció el pago de S/7000 por reparación civil: S/5000 para una de las agraviadas y S/2000 para la otra. Además, dispuso la inhabilitación definitiva para realizar labores de cuidado de menores, la prohibición de acercarse a las víctimas durante cinco años y la obligación de recibir tratamiento terapéutico especializado.
Pese a la pena impuesta, la ejecución provisional de la condena quedó condicionada a su confirmación en segunda instancia. Mientras tanto, el sentenciado deberá cumplir comparecencia con restricciones, no ausentarse de la localidad y acatar el impedimento de salida del país. El incumplimiento de estas medidas podría ocasionar su internamiento inmediato.
La acusación estuvo a cargo de la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Violencia contra la Mujer y los Integrantes del Grupo Familiar de Mariano Melgar, dirigida por la fiscal provincial Janellyn Myra Tejada Tejada, con el apoyo de la Unidad Distrital de Asistencia a Víctimas y Testigos (UDAVIT), que brindó acompañamiento a las agraviadas durante el proceso.