El gerente de la empresa AQP Masivo, Marat Santos Huamán, hizo un mea culpa por la mala conducta de algunos de sus conductores y reveló que este año sancionaron a cerca de 12 trabajadores, con medidas que van desde suspensiones hasta multas. Pese a la suma de quejas, estos choferes mantienen ingresos de hasta S/5000 mensuales.
Reconoció que existen falencias en el transporte formal, pero sostuvo que a diferencia de los informales, su empresa puede identificar y sancionar a quienes maltratan a los pasajeros. Hasta el mismo usuario puede hacer el seguimiento de su denuncia.
Santos señaló que el último caso ocurrió el 22 de octubre, cuando suspendieron durante tres días a un conductor por faltarle el respeto a una usuaria. Indicó que estas medidas buscan corregir el comportamiento de los choferes y mejorar el servicio, ya que los trabajadores son constantemente capacitados.
“Los choferes y sus S/5000 mensuales, pero con ¿cuántas horas de trabajo?, muchas unidades ingresan a las 5 de la mañana, claro no se les obliga, pero la mayoría tiene la necesidad por las deudas u obligaciones que tienen. Otros pagan S/2000 cada mes por concepto de renovación vehicular, ahí se descuenta”, acotó.
IGUALDAD. Asimismo, defendió la posibilidad de fiscalizar a las empresas formales y pidió que se aplique el mismo criterio a los informales.
Sostuvo que los incidentes protagonizados por unidades autorizadas suelen tener mayor repercusión mediática, mientras que los casos vinculados al transporte informal dejan de ser noticia rápidamente.
“Hay 400 unidades informales que operan en Paucarpata sin un control efectivo, algunas con más de 20 años de antigüedad. También registran agresiones y faltas de respeto a los usuarios, pero que no existe un mecanismo claro para denunciar estos hechos y exigir sanciones, como ocurre en lo formal”, señaló.