Las investigaciones por la muerte del ingeniero de sistemas Roiser Mario García Casani (45) dieron un giro tras la aparición de imágenes de cámaras de seguridad que muestran los últimos minutos en que fue visto con vida.
El profesional, quien había llegado desde Cusco para trabajar en un proyecto del hospital de contingencia del IREN Sur, fue abandonado gravemente herido en una calle del sector Jerusalén, en el distrito de Mariano Melgar.
Dos días después falleció en el hospital Goyeneche a causa de un traumatismo encéfalo craneano provocado por un objeto contundente.
CÁMARAS. De acuerdo con las grabaciones, registradas alrededor de las 5:13 de la madrugada del 20 de junio, un automóvil gris se detiene en la vía pública y dos sujetos descienden para dejar al ingeniero tendido sobre la pista.
Uno de ellos incluso habría revisado los bolsillos de la víctima antes de abordar nuevamente el vehículo y escapar.
Minutos después, García Casani fue hallado agonizando por personal de serenazgo y trasladado de emergencia al hospital Goyeneche.
VÍCTIMA. Según relataron sus familiares, la noche anterior el ingeniero asistió junto a compañeros de trabajo a la discoteca After Office, ubicada en la avenida Dolores.
Al retirarse abordó un automóvil gris con dirección a su vivienda, pero nunca llegó a su destino.
Según su familia, lo habrían retenido durante varias horas para obligarlo a entregar las claves de sus tarjetas bancarias.
La necropsia confirmó que la causa de muerte fue un traumatismo encéfalo craneano severo ocasionado por un objeto contundente.
Ante ello, la Fiscalía y policías de la Divincri intensificaron las diligencias, revisan los registros de videovigilancia y recaban nuevos elementos de prueba para identificar a los responsables del ataque.
El padre de la víctima viajó desde Apurímac para acompañarlo durante sus últimas horas de vida y ahora exige que el crimen no quede impune.
La familia espera que las imágenes difundidas permitan identificar a los implicados y acelerar las investigaciones para hacer justicia por el ingeniero cusqueño.