Pese a que un pabellón de la institución educativa José María Arguedas (Paucaparta) fue declarado inhabitable tras el derrumbe de una pared en setiembre de 2022, la falta de aulas obliga a que más de 400 estudiantes continúen recibiendo algunas clases en esos ambientes restringidos.
La directora Norica Gamero Gómez informó que tres aulas, la biblioteca y laboratorios quedaron inhabilitados. Sin embargo, por la necesidad de espacios, actualmente funcionan allí talleres de psicomotricidad y música, mientras que una zona cercana al muro colapsado sirve como almacén del Programa de Alimentación Escolar (PAE).
La docente explicó que el colegio espera la aprobación del expediente técnico para la reconstrucción, valorizada en más de S/20 millones. Indicó que el documento fue observado por la municipalidad y se encuentra nuevamente en trámite para obtener la resolución correspondiente de viabilidad.
Señaló que desde 2023 gestionan el proyecto, ganador del presupuesto participativo. Precisó que una vez aprobado el expediente, se buscará ejecutar la obra mediante la modalidad de obras por impuestos con una empresa privada.
MENOS ALUMNOS. La falta de ambientes viene afectando la capacidad de atención del plantel. Las aulas albergan entre 30 y 34 alumnas cuando fueron diseñadas para 25, mientras que la matrícula cayó de más de 550 a apenas 400 estudiantes, dejando sin cobertura a más de 150 escolares.