Una fiscalización de la consejera regional por Arequipa, Socorro Herrera Terrazas, al centro de salud La Curva (Islay), reveló un grave caso de insalubridad. Pese a haber sido entregado bajo obras por impuestos en el 2024, el establecimiento se encuentra inundado de heces de palomas y pulgas que invaden consultorios y ventanas.
El recinto cuenta con dos ambulancias (asignadas a La Curva y Arenal), pero ninguna se puede utilizar legalmente ya que no se regularizó su transferencia ni cuentan con SOAT vigente. A esto se suma que el ecógrafo y las impresoras de rayos X son totalmente incompatibles con los equipos médicos, inutilizando la tecnología instalada y obligando a los pacientes a buscar atención en otros lugares.
La situación administrativa y de recursos humanos es igual de crítica, pues el centro opera con un solo médico por turno para veinticinco turnos, con plazas de Serum recortadas y sin una transferencia formal de gestión. A esto se suma la falta de contratar personal para la limpieza del establecimiento.
RECURSOS. Además, las autoridades denunciaron que los ingresos recaudados por comisiones de servicios no pueden ser utilizados debido a trabas burocráticas, mientras el tanque de agua del sótano permanece deteriorado y sin mantenimiento tras haber sufrido inundaciones.
El Centro de Salud opera bajo la modalidad de Comités Locales de Administración de Salud (CLAS) y la administración de la Red de Salud de Islay, pero no se pudo realizar el inventario físico de sus bienes debido a la imposibilidad de contar con un control patrimonial adecuado.