La consejera regional por Castilla, Natividad Taco Cueva, denunció el abandono que enfrentan pobladores de Andagua y Chachas tras una jornada de fiscalización. Encontró un puesto de salud sin servicios higiénicos y comunidades en Huaracopalca donde los escolares permanecen a 2 horas del establecimiento de salud más cercano.
En el puesto de salud de Sóporo, que atiende a 109 pobladores de 35 familias, el pozo séptico creado desde 1996 colapsó hace dos meses, dejando inutilizables los baños. Pese a que el problema fue comunicado a la microrred de salud, hasta la fecha no se ejecutan trabajos para solucionar la emergencia.
Tres trabajadores asistenciales deben pedir permiso para usar los servicios higiénicos del colegio de la localidad o intentar rehabilitar un antiguo silo cubierto por la maleza. Además, el establecimiento carece de agua para el lavado de manos, situación que calificó como crítica para pacientes y personal.
Durante la inspección también se verificó que el puesto de salud cuenta con instrumental médico como: pinzas, tijeras y equipos de curación deteriorado y equipos oxidados que requieren ser reemplazados. A ello se suma ambientes donde las camillas comparten espacio con materiales de limpieza.
OTRO CASO. En otro punto se visitó el Pronoei de Huaracopalca, en el distrito de Chachas, donde siete niños estudian a más de 4200 metros de altitud. Los padres deben colocar diariamente pisos de corrospum para brindar un espacio seguro, mientras que el colegio cercano presenta instalaciones eléctricas expuestas.
“La comunidad no cuenta con un centro de salud y la posta más cercana en Tolconi, está a dos horas de distancia y si encuentras una moto que te lleve te cobra S/80. Solo dos de seis computadoras funcionan y no existe acceso a internet para estudiantes”, detalló.