Un agricultor identificado como Guillermo Antonio Tejada Rivera (60) fue hallado sin vida la madrugada de este lunes 28 de septiembre dentro de una vivienda de la asociación de Residentes Apurimeños, en el distrito de Majes, provincia de Caylloma.
La víctima presentaba lesiones en la cabeza y tenía un precinto de seguridad en una de sus manos. La Policía inició la búsqueda de dos sujetos señalados preliminarmente como presuntos autores del homicidio.
ATAQUE. El crimen fue reportado aproximadamente a las 2:40 de la madrugada, cuando la comisaría de El Pedregal tomó conocimiento de una persona fallecida en un inmueble ubicado en la franja marginal de la quebrada.
Al ingresar, las autoridades encontraron al varón en posición decúbito ventral, semidesnudo y con manchas de sangre. Cerca del cadáver se encontró una munición de arma de fuego y una barreta, objeto que habría sido utilizado para provocarle las lesiones.
Un vecino de iniciales F. P. P. (49) relató que escuchó ruidos y gritos procedentes del inmueble, por lo que salió para intentar auxiliar a la víctima.
Según su versión, encontró a dos sujetos dentro de la vivienda e intentó enfrentarlos con una madera, pero fue atacado y habría recibido un golpe con la cacha de un revólver.
Los sospechosos escaparon y hasta el momento no han sido ubicados.
Tras el hallazgo, agentes de Seguridad Ciudadana acordonaron la escena mientras efectivos de la Policía y representantes del Ministerio Público iniciaron las diligencias para esclarecer el homicidio.
Desplegaron patrullajes por los alrededores y buscaron cámaras de videovigilancia que permitan reconstruir la ruta de escape de los presuntos responsables, aunque las primeras acciones no habrían permitido obtener registros útiles.
VÍCTIMA. La Policía también revisa los antecedentes atribuidos a la víctima, entre ellos investigaciones previas por robo agravado, tenencia ilegal de arma de fuego, sustracción de ganado, agresiones, amenazas, usurpación y daños materiales, registradas entre 2009 y 2026.
El caso quedó en manos de las unidades especializadas, que deberán identificar a los responsables y establecer qué originó el ataque.