La ballena juvenil que murió tras quedar varada en las costas de Islay, región Arequipa, fue enterrada el viernes 30 de octubre en la playa Motobomba, distrito de Deán Valdivia.
El cetáceo, de aproximadamente 16 metros de longitud y cinco toneladas de peso, permaneció más de un día atrapado en la orilla sin lograr regresar al océano.
Las autoridades utilizaron maquinaria pesada para sepultar sus restos y prevenir riesgos sanitarios por su descomposición.
El animal fue descubierto con vida la mañana del miércoles 28 de octubre, cerca del Santuario Nacional Lagunas de Mejía.
Más de 30 pescadores y pobladores intentaron auxiliarlo utilizando baldes de agua para mantener húmeda su piel y herramientas para retirar la arena que lo rodeaba.
Sin embargo, su enorme tamaño y deteriorado estado de salud impidieron devolverlo al mar. Durante la mañana del jueves 29 de octubre se confirmó su fallecimiento.
ENTIERRO. La Municipalidad Distrital de Deán Valdivia coordinó con la Municipalidad Provincial de Islay y otras instituciones el traslado de maquinaria para realizar la disposición final del cetáceo.
Los trabajadores excavaron una fosa de 20 metros de largo y cinco metros de profundidad, retiraron residuos y nivelaron el terreno.
“El entierro y la limpieza de la zona tomó alrededor de 5 horas”, explicó Katy Alejandro Pérez, responsable de Medio Ambiente de la comuna distrital.
ANTECEDENTES. Durante las primeras horas del varamiento, especialistas del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) evaluaron preliminarmente al ejemplar, identificado como una ballena de aleta (Balaenoptera physalus).
Ante las dificultades para rescatarlo, la funcionaria municipal explicó que intentar empujarlo podía agravar sus lesiones.
“Parte de sus órganos ya estaban dañados por el tiempo que estaba fuera y recostada de esa forma. El hecho de empujarla la iba a lastimar más”, señaló en declaraciones a Canal 6 Mollendo.
INVESTIGACIÓN. Las causas del varamiento y muerte de la ballena en Islay todavía no cuentan con una explicación científica oficial.
Entre las hipótesis figura la posible escasez de alimento relacionada con cambios en la temperatura del océano, producto del fenómeno El Niño.
“Estamos a la espera del informe por parte de Imarpe, que nos presentará las causas del varamiento”, manifestó Alejandro Pérez.
Mientras continúan las evaluaciones, las autoridades recomendaron a los ciudadanos evitar manipular animales marinos varados y comunicar inmediatamente estos hallazgos a las instituciones competentes.