Cuatro boticas fueron cerradas en Cotahuasi, provincia de La Unión, luego de que una fiscalización sanitaria detectara presuntas irregularidades en la comercialización de medicamentos.
La Gerencia Regional de Salud (Geresa) y la Dirección Regional de Medicamentos, Insumos y Drogas (Diremid), inspeccionaron cinco establecimientos y dispusieron el cierre de cuatro como medida de seguridad sanitaria.
OBSERVACIONES. Durante el operativo, los inspectores verificaron las condiciones de funcionamiento de las boticas y detectaron que algunos establecimientos atendían sin autorización sanitaria o sin contar con un director técnico responsable.
Además, las autoridades incautaron medicamentos de procedencia desconocida, debido al riesgo que podría representar su comercialización para los consumidores.
En la intervención participaron también la Municipalidad Provincial de La Unión, la Subprefectura Distrital y la Policía.
La Geresa informó que estas acciones buscan salvaguardar la salud pública y garantizar que los medicamentos se comercialicen en condiciones seguras.
NORMA. La normativa peruana establece que los establecimientos dedicados a la comercialización y expendio de productos farmacéuticos deben contar con la dirección técnica de un químico farmacéutico, mientras que el cierre temporal puede aplicarse como medida inmediata de seguridad sanitaria.
La Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) informó en junio que más de 2200 farmacias y boticas habían sido inspeccionadas a nivel nacional desde noviembre de 2025 y que 666 establecimientos fueron cerrados.
“Estos operativos simultáneos se desarrollan de manera permanente en todo el país”, señaló entonces Vanessa Brigada, jefa del Equipo Contra el Comercio Ilegal de la Digemid.
Tras la intervención en Cotahuasi, la Geresa anunció que continuará reforzando los operativos de vigilancia y fiscalización sanitaria en las provincias de Arequipa.
Asimismo, exhortó a la ciudadanía a comprar medicamentos únicamente en farmacias y boticas autorizadas y evitar productos cuya procedencia no pueda acreditarse, para reducir los riesgos asociados a medicamentos ilegales, falsificados o sin garantías sanitarias.