En Camaná, transportistas convirtieron la avenida Lima en un verdadero campo de batalla al enfrentarse a golpes y patadas para ganar pasajeros, mientras vecinos reclaman que las autoridades no actuaron con la fuerza oportuna para contener la violencia.
El incidente fue captado por testigos y difundido en redes sociales, generando preocupación por la inseguridad y la ausencia de fiscalización en la vía principal de la ciudad.
Los hechos ocurrieron la mañana del miércoles 7 de enero, cuando conductores de diferentes unidades de transporte informal empezaron a competir agresivamente por pasajeros.
La gresca, que empezó en una vereda al lado de la calle, rápidamente fue escalando hasta ocupar toda la vía pública. Al menos 10 personas, todos varones, participaron de la batalla campal.
En las imágenes publicadas en Facebook, se observa a quienes serían los choferes agrediéndose entre sí, con violentos empujones, golpes y patadas.
Incluso uno de ellos terminó cayendo al pavimento, mientras otros continuaban golpeándolo, todo esto ante la aterrada mirada y el pánico de los transeúntes, entre los que se encontraban menores de edad.
En el lugar solo se encontraba un efectivo policial de tránsito, quien se vio enormemente superado por la situación, ya que, aunque intentaba intervenir para frenar las agresiones, los sujetos lo ignoraban y continuaban con la violencia.
Vecinos y usuarios piden una respuesta clara de las autoridades municipales y de transporte para frenar estos altercados violentos.
Hasta el cierre de esta edición, no se reportaron detenidos ni sanciones por parte de la Policía o las autoridades locales.
ENFRENTAMIENTOS. Este no es un hecho aislado en la región. En rutas cercanas del corredor Secocha–Ocoña–Camaná también se han reportado peleas entre chóferes por ganar clientela, lo cual evidencia un patrón de informalidad y competencia desleal entre transportistas sin regulación ni supervisión estatal.