El fenómeno El Niño ya golpea la economía de Caravelí. La producción de olivo disminuyó en 60 %, mientras las lluvias intensas amenazan con agravar las pérdidas agrícolas. El alcalde provincial, Roberto Soto Riveros, advirtió que los daños también alcanzarán a la pesca por el calentamiento del mar y la alteración de la ubicación de la anchoveta.
Cuestionó que los bonos agrarios oscilen entre S/250 y S/600, montos que consideró insuficientes para cubrir los gastos de una hectárea de cultivo. Además, señaló que los agroquímicos, riegos y abonos naturales comprometidos por el gobierno el 30 de enero todavía no llegan a los agricultores afectados.
El calentamiento del mar también podría perjudicar la producción de harina de pescado por los cambios en la ubicación de la anchoveta. Además, sobre la presencia de plagas en cultivos de mango, arándano, etc. También la presencia del zancudo aedes aegypti, transmisor del dengue y la preocupación por los brotes de sarampió.
MÁS PROBLEMAS. Otro problemática es la interrupción del tránsito en sectores como Quebrada Honda y los derrumbes en la Panamericana, especialmente en los tramos de Ático y Ocoña. Estimó pérdidas de S/100 millones diarios para el país cuando se interrumpe la circulación.
A estas dificultades se suma el conflicto limítrofe con Marcona (Ica), según las advertencias difundidas sobre la controversia desde Demarcación Territorial de la PCM, esto podría comprometer cerca de 1500 kilómetros cuadrados de territorio de Caravelí, una zona con potencial minero.
El alcalde alertó sobre los intereses económicos vinculados a proyectos como Marcobre y Pampas del Pongo, asociado a la empresa minera Zhongang y pidió atención del gobierno para evitar que la provincia pierda territorio y regalías que suman montos irrisorios de S/4 millones.