El aspirante a senador por Áncash, Iván Hernández, decidió atraer votos con un video polémico: aparece semidesnudo, bailando al ritmo de electro-pop, luciendo el abdomen al aire y lanzando frases como “con el fuego en las venas”, en respaldo al exmandatario Martín Vizcarra.
El material se viralizó rápidamente, generando críticas y comparaciones con el polémico Richard Cisneros, más conocido como Richard Swing.
Según el video, Hernández optó por un estilo provocador en redes sociales en lugar de las tradicionales promesas electorales: meneos sensuales, camisa abierta, mirada intensa y un intento evidente de llamar la atención mediante lo visual. La movida busca destacarse en medio del ruido político.
El uso de lo escénico recuerda precisamente al caso de Richard Swing, quien en su momento generó controversia por haber sido contratado por el Ministerio de Cultura sin cumplir con el perfil exigido. La Contraloría General de la República detectó pagos irregulares por más de S/155 400 y responsabilizó a 16 funcionarios por aprobar contratos con requisitos injustificados.
El ahora candidato Hernández parece ignorar esos antecedentes. Su apuesta por lo mediático, con un “baile show” que recuerda al escándalo de Swing, abre el debate sobre hasta qué punto la provocación puede sustituir propuestas políticas.
“Con el fuego en las venas”, dice Hernández en el video, en una declaración explícita que busca movilizar emociones más que presentar un plan concreto.
Dada la historia del caso Swing, investigado por presunto tráfico de influencias y contratos irregulares adjudicados durante el gobierno de Vizcarra, esta nueva estrategia pone en relieve la delgada línea entre espectáculo electoral y cuestionable moral política.