La admisión pública del presidente José Jerí sobre la recepción de cuadros, caramelos y otros productos durante una visita no oficial al market del empresario Zhihua Yang podría sumar un nuevo presunto delito a la investigación en su contra. Así lo advirtió el fiscal de la nación, Tomás Gálvez, quien alertó que estos hechos podrían ser calificados como cohecho pasivo.
En entrevista con el programa Contracorriente, Gálvez explicó que, de tratarse de una dádiva o donativo recibido por un funcionario en ejercicio, se estaría ante un delito distinto al inicialmente investigado. “Ahí podría haber cohecho, claro. Cohecho porque ya estaríamos hablando de una dádiva, de un donativo que recibiría el imputado”, precisó el titular del Ministerio Público.
El fiscal detalló que el cohecho pasivo contempla penas que oscilan entre ocho y quince años de prisión efectiva. Además, advirtió que, si se confirmara la existencia de varios ilícitos, las sanciones podrían acumularse, lo que agravaría la situación legal del mandatario. No obstante, aclaró que por ahora solo existen indicios y conjeturas, ya que la investigación se encuentra en una etapa inicial.
La controversia se intensificó luego de que Jerí reconociera que no pagó por los productos recibidos, aunque sostuvo que su intención inicial era hacerlo y que la entrega fue una cortesía del local. En su defensa, el presidente afirmó que suele pagar sus consumos y que, en esta ocasión, continuó con su agenda tras indicársele que no debía abonar por los bienes.
Respecto a las implicancias políticas, Gálvez explicó que Jerí actualmente está protegido por su investidura presidencial, lo que limita el avance pleno de la investigación hasta que concluya su mandato. Sin embargo, de prosperar una eventual censura —para la cual se requieren 66 votos en el pleno del Congreso y hasta ahora solo se han reunido 42—, el mandatario perdería esa protección especial, aunque mantendría la prerrogativa de antejuicio por su condición de congresista durante los próximos cinco años.