La reunión no oficial que sostuvo el presidente José Jerí con el empresario chino Zhihua Yang en un chifa del distrito de San Borja ha generado diversas reacciones políticas en el Perú, tras difundirse imágenes y reportes del encuentro que no fue registrado en la agenda oficial del mandatario.
El presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, restó importancia al hecho y bromeó sobre la situación al afirmar: “Le gusta el chifa, pues, déjenlo”, restándole dramatismo al encuentro y enfocando su comentario en la informalidad del caso.
Por su parte, desde Palacio de Gobierno, Jerí defendió el encuentro y aseguró que “no hay nada irregular, no hay nada indebido” en la reunión, admitiendo que esta pudo generar una percepción mala pero insistiendo en que lo conversado tuvo relación con los preparativos del Día de la Amistad Perú-China, programado para el 1 de febrero.
En sus declaraciones, el mandatario explicó que el evento de diciembre fue una cena y coordinación informal, y que no se registró porque no se trató de una actividad oficial. También mencionó que la ausencia de registro no fue intencional y reafirmó que se trató de planificación de actividades futuras.
La controversia surge en medio de cuestionamientos sobre transparencia y registro público de actividades presidenciales, especialmente por el uso de un vehículo oficial para trasladarse al encuentro y la falta de información previa en los portales de transparencia estatales.
Este episodio se suma a otros hechos bajo escrutinio público, y todavía podría generar más debate y pronunciamientos de diversos actores políticos en los días previos a la celebración del Día de la Amistad Perú-China y en el contexto electoral que vive el país.