El candidato presidencial Roberto Sánchez Palomino salió al frente de las acusaciones del Ministerio Público luego de que se conociera el pedido de cinco años y cuatro meses de prisión en su contra por el presunto desvío de fondos partidarios.
El líder de Juntos por el Perú rechazó las imputaciones y sostuvo que la investigación relacionada con un supuesto fraude en el manejo del dinero de campaña ya fue archivada por el Poder Judicial tras varios años de indagaciones.
Tras participar en la ceremonia por el aniversario de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Sánchez aseguró ante la prensa que nunca utilizó dinero del partido para fines personales. “Esa investigación empezó en el año 2018 y se me acusaba de haber apropiado yo, de uso personal, de los fondos del partido. ¿Qué ha dicho el Poder Judicial después de cinco o seis años? ‘Archivado’, porque he demostrado mi actuación legal, de acuerdo a ley”, declaró el candidato
La Fiscalía sostiene que el candidato habría desviado aproximadamente 280 mil soles de aportes políticos hacia cuentas personales y de familiares durante campañas electorales de 2018 y 2020. Además, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) detectó más de 204 mil soles que no fueron declarados oficialmente como ingresos partidarios.
Pese a ello, Sánchez insistió en que el proceso aún se encuentra en etapa preliminar y negó que exista un juicio oral en marcha. “No es juicio oral, es una audiencia más en una etapa de control de acusación”, precisó.
El próximo 27 de mayo, el Poder Judicial evaluará el auto de enjuiciamiento solicitado por el Ministerio Público, una decisión que podría marcar el futuro político y judicial del aspirante presidencial. Mientras avanza el proceso, el caso ha reavivado el debate sobre el financiamiento de campañas y la transparencia en los partidos políticos en el Perú. “Yo rechazo absolutamente cualquier irregularidad o ilegalidad y acudiré a todas las diligencias porque soy el más interesado en que se sepa la verdad”, remarcó Roberto Sánchez.