Ricardo Belmont anunció que dejará la política activa debido a su edad y a las limitaciones físicas que, según explicó, le impiden continuar con las exigencias de la actividad política. Sin embargo, el exalcalde de Lima aseguró que seguirá pendiente de Obras, la agrupación que impulsó durante cinco décadas, y advirtió a sus actuales dirigentes que cuestionará sus decisiones si considera que se apartan de los principios del partido.
El excandidato presidencial explicó que su decisión responde a razones personales y físicas, pero aclaró que no significa que abandonará la organización política que ayudó a construir.
“Yo ya me retiro de la política activa, pero no puedo dejar mi partido que se hunda en la inconsecuencia de lo que he venido haciendo durante 50 años para construir un sentimiento que es Obras”, manifestó.
Belmont también descartó que tenga interés en volver a participar directamente en la política.
“Porque no tengo ningún interés en volver a la política, fisiológicamente no me da, biológicamente imposible, el tiempo juega contra mí”, sostuvo.
Pese a su retiro, remarcó que continuará atento a la conducción de la agrupación y a las decisiones de sus representantes.
Belmont dirigió su advertencia al senador Daniel Barragán y a Víctor Piñán, a quienes vinculó con la conducción de los espacios parlamentarios de Obras. Según señaló, ambos tienen responsabilidades dentro de un proyecto político al que dedicó buena parte de su vida.
“Con Daniel Barragán hoy día conduciendo el Senado, con Víctor Piñán conduciendo senadores, ellos conducen lo que yo he luchado años de mi vida. Si ellos me traicionan y hacen lo que le da la gana, es una decisión personal”, declaró.
La frase refleja que, aunque dejará la actividad política directa, Belmont no piensa desligarse de la organización ni dejar de pronunciarse sobre el rumbo que tome.