Un operativo ejecutado el domingo 8 de febrero por la Dirección de Seguridad Penitenciaria del INPE, con apoyo del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), reavivó la polémica en el penal de Barbadillo, en Ate. La intervención incluyó la revisión de las celdas donde cumplen condena los expresidentes Pedro Castillo, Martín Vizcarra, Ollanta Humala y Alejandro Toledo, y reveló la presencia de diversos electrodomésticos que, aunque no fueron considerados ilícitos, generaron cuestionamientos sobre el régimen penitenciario especial en este centro.
Según el informe de la requisa, en la celda de Pedro Castillo se hallaron un televisor, radio, bicicleta estacionaria, refrigeradora y cocina equipada. A Martín Vizcarra se le encontró una radio, ventilador y pequeña refrigeradora; en el ambiente de Ollanta Humala se identificó un microondas, mientras que en el de Alejandro Toledo había sillas blancas y un set de cubiertos. Ninguno de estos objetos fue decomisado. Sin embargo, la difusión de fotografías en medios y redes sociales provocó críticas sobre presuntos privilegios en el sistema penitenciario peruano.
Martín Vizcarra denunció en su cuenta de X un trato diferenciado y cuestionó la exposición pública de las imágenes. “Fujimori tenía hasta una huerta que cultivaba con todas sus herramientas, incluyendo un tractor. Yo he tenido tres requisas en menos de 24 horas, con fotos publicadas al día siguiente en la prensa”, escribió. Por su parte, el abogado de Ollanta Humala, Edinson Huamán, sostuvo que la publicación de las imágenes vulneró la privacidad de su patrocinado al no contar con autorización expresa.
El exjefe del INPE, Leonardo Caparrós, explicó que estos equipos no están prohibidos por el reglamento siempre que exista autorización del Consejo Técnico Penitenciario. “Todo ese tipo de cosas, en principio, prohibidas no están. Lo que se tiende siempre es a que sean de uso común”, señaló a Panamericana.
El INPE confirmó que Barbadillo es un penal de régimen cerrado ordinario y anunció una investigación interna para verificar si el ingreso de los artefactos fue autorizado correctamente. Además, durante la inspección se detectó que las cámaras de seguridad no estaban operativas, lo que llevó a revisar los registros de visitas, incluidas las realizadas por congresistas, en medio de un nuevo debate nacional sobre igualdad ante el reglamento penitenciario.