La Segunda Fiscalía Suprema Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos detectó presuntas comunicaciones entre el exconsejero del desaparecido Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), Guido Águila, y la jueza superior Enma Benavides.
El hallazgo, forma parte de la investigación sobre una presunta organización criminal que habría cobrado sobornos a procesados por narcotráfico a cambio de resoluciones favorables.
De acuerdo con el Informe 02-2024, un número atribuido a Guido Águila registra seis comunicaciones con el teléfono de Enma Benavides entre 2014 y 2016.
Además, el exconsejero habría sostenido cuatro llamadas con el abogado Walter Mendoza, investigado por presuntamente actuar como intermediario en el cobro de sobornos dentro de la denominada Sala E de la exSala Penal Nacional.
La hipótesis fiscal sostiene que la organización criminal investigada habría tenido “llegada” al CNM para influir en la designación de magistrados.
Como sustento, cita la declaración del procesado Héctor Simón Pacheco Córdova, quien afirmó que Walter Mendoza le solicitó 150 mil dólares en nombre de Enma Benavides para favorecer su situación judicial y que el abogado aseguraba que la organización “invertía para poner jueces” con respaldo del entonces Consejo Nacional de la Magistratura.
Ante estos elementos, el Juzgado Supremo de Investigación Preparatoria autorizó el levantamiento del secreto de las comunicaciones de Guido Águila entre el 1 de enero de 2012 y el 31 de diciembre de 2016.