El Gobierno anunció el refuerzo inmediato de la frontera con mayor presencia de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, ante el riesgo de una escalada militar o una eventual guerra civil en Venezuela. Así lo confirmó el presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez Miranda, al advertir que la gravedad de los hechos en la región obligaría al Estado a priorizar la defensa y la seguridad interior.
El jefe del gabinete fue enfático al señalar que una confrontación armada en territorio venezolano tendría impacto directo en el Perú, especialmente en materia de control fronterizo y gasto público. “Si hay una confrontación bélica, incluso una posible guerra civil, nuestras fronteras tendrán que ser resguardadas con más efectivos, lo que implica mayor gasto y dejar de atender otras necesidades de la población”, sostuvo.
En el plano migratorio, Álvarez Miranda descartó cualquier apertura hacia personas vinculadas a la dictadura de Chávez o Maduro. Aseguró que el enfoque del Ejecutivo es estrictamente humanitario y orientado a facilitar que los ciudadanos venezolanos puedan retornar a su país para participar en su reconstrucción, no a convertirse en refugio de operadores del régimen.
El premier también informó que el nuevo plan nacional de seguridad ciudadana, anunciado por el presidente José Jerí, se encuentra en su etapa final de revisión y será presentado en los próximos días. Indicó que el documento incluirá metas claras, indicadores de cumplimiento y un enfoque de continuidad para que pueda ser aplicado y perfeccionado por el próximo gobierno.
Finalmente, Álvarez Miranda subrayó que la lucha contra la criminalidad dependerá del trabajo de inteligencia policial y militar, así como de la reorganización del INPE, institución que reconoció está afectada por corrupción estructural. En ese sentido, afirmó que los reos de alta peligrosidad deberán ser trasladados a penales de máxima seguridad, con controles estrictos, para impedir que sigan dirigiendo organizaciones criminales desde prisión.