El ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Sheput, advirtió que en el Perú existen alrededor de 1.5 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan, de los cuales unos 500 mil tampoco buscan incorporarse a la educación o al mercado laboral.
Durante su presentación ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, Sheput señaló que esta situación representa un riesgo social y sostuvo que la falta de oportunidades puede aumentar la exposición de los jóvenes a actividades delictivas.
El ministro también alertó que cada año unos 300 mil jóvenes ingresan al mercado laboral, mientras que el crecimiento económico no siempre genera suficientes puestos para absorberlos. Según sus estimaciones, cada punto porcentual de crecimiento del PBI permitiría crear unos 50 mil empleos.
A ello se suma la alta informalidad laboral, que afecta especialmente a los jóvenes y limita su acceso a beneficios como vacaciones, gratificaciones, CTS, salud y pensiones.
Sheput agregó que la inteligencia artificial, la automatización y la robotización están transformando el mercado laboral, mientras que la educación no siempre prepara a los jóvenes para las nuevas demandas de las empresas.
Ante este escenario, defendió el pedido de facultades legislativas del Ejecutivo para modificar el marco laboral, reducir la informalidad y ampliar las oportunidades de empleo.