La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) presentó los diseños definitivos de la cédula de sufragio para las Elecciones Generales 2026 y una posible Segunda Elección Presidencial, un paso central en la organización de los comicios. La validación fue oficializada mediante la Resolución Jefatural n.° 000008-2026-JN/ONPE, publicada en el diario oficial El Peruano, luego de que no se registraran observaciones ni impugnaciones por parte de las organizaciones políticas.
Según lo informado, la Secretaría General del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) notificó formalmente a la ONPE que no se presentaron recursos contra los modelos previamente aprobados, lo que permitió su confirmación definitiva. Con ello, el organismo electoral avanza hacia la siguiente fase logística y operativa de las elecciones en las que los ciudadanos elegirán presidente, vicepresidentes, senadores, diputados y representantes ante el Parlamento Andino.
El diseño principal de la cédula estará organizado en cinco columnas, correspondientes a cada tipo de elección, y tendrá un tamaño mínimo de 42 centímetros de ancho por 21 de largo, con posibilidad de ampliarse hasta 44 centímetros según el número de partidos participantes. Cada columna contará con encabezados e instrucciones claras para facilitar la correcta emisión del voto, priorizando el orden visual y la legibilidad.
Asimismo, la ONPE aprobó una cédula especial destinada a miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional del Perú en actividad que se encuentren desplazados el día de la votación. Esta papeleta, sustentada en la ley N.° 32166, tendrá tres secciones —presidencial, senadores nacionales y Parlamento Andino— y dimensiones más compactas, adaptadas a su uso excepcional.
Para una eventual segunda vuelta presidencial, el organismo electoral definió un formato horizontal de 21 por 15 centímetros, que incluirá los datos de las dos organizaciones políticas finalistas y la fotografía de sus candidatos. Paralelamente, la ONPE aprobó las instrucciones para los sorteos que definirán la ubicación de los partidos en la cédula, con el objetivo de garantizar un orden equitativo, transparente y aleatorio, reforzando así la confianza ciudadana en el proceso electoral de 2026.