Lourdes Flores Nano, histórica lideresa del Partido Popular Cristiano (PPC), calificó como un error las cuestionadas contrataciones de dos exmilitantes de su agrupación durante la gestión de Alberto Beingolea en el Ministerio de Cultura. “Creo que metieron la pata”, afirmó la excandidata presidencial al pronunciarse sobre la incorporación de Sofía Aguayo Morales y su madre, Lourdes Beatriz Morales Morote, caso que actualmente es materia de diligencias de la Fiscalía.
La controversia involucra la designación de Sofía Aguayo como gerenta general de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP) y la contratación de Lourdes Morales en el despacho ministerial. La Segunda Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios realizó diligencias en ambas instituciones para recopilar documentos y determinar si estos nombramientos presentan relevancia penal.
Flores Nano sostuvo que conoce desde hace varios años a Lourdes Morales y consideró comprensible que Beingolea decidiera incorporarla a su equipo por haber trabajado anteriormente con ella. “Que la lleve de su secretaria me parece absolutamente lógico”, manifestó; sin embargo, cuestionó que también se contratara a su hija y lanzó una crítica directa: “Ya tienes a la mamá, no pongas a la hija”.
Sobre Sofía Aguayo, la dirigente del PPC aseguró que la considera una persona “bien capaz” y recordó que anteriormente trabajó en la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), aunque reconoció que desconoce si cumplía todos los requisitos académicos exigidos para asumir la gerencia general de la BNP. “Ha sido una metida de pata, no creo que con ninguna doble intención, ni mala intención”, puntualizó Flores Nano.
Pese a sus cuestionamientos, Lourdes Flores defendió la gestión de Alberto Beingolea y planteó que las críticas también podrían estar relacionadas con decisiones adoptadas dentro del Ministerio de Cultura. Según explicó, el ministro habría comenzado a “tocar algunas fibras” de sectores que, en su opinión, estaban acostumbrados a manejar la institución como “su propio feudo”, mientras continúan las investigaciones para esclarecer si existieron irregularidades en las contrataciones cuestionadas.