El ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Mauricio Arnillas, descartó que el Gobierno evalúe privatizar Sedapal y aseguró que la empresa estatal será fortalecida para ampliar el acceso al agua potable en Lima.
Durante una visita técnica a la Planta de Tratamiento de Agua Potable La Atarjea, el funcionario explicó que se inició un proceso de reforzamiento y mejora de la compañía, con la finalidad de optimizar su funcionamiento y ampliar la cobertura del servicio.
“Estamos entrando en un proceso de reforzamiento y mejora de la empresa, lo cual no quiere decir privatización de ninguna manera”, afirmó Arnillas.
El ministro señaló que uno de los principales retos es atender a los aproximadamente tres millones de habitantes de Lima que aún no cuentan con agua potable mediante conexiones domiciliarias. Para ello, indicó que el nuevo directorio de Sedapal, designado el 4 de septiembre, evaluará los procedimientos que actualmente dificultan la ampliación del servicio.
“Queremos repotenciarla”, sostuvo Arnillas, quien insistió en que los cambios planteados dentro de la empresa no implican su privatización.
Durante su recorrido por La Atarjea, el ministro también supervisó las obras preventivas frente a un eventual fenómeno El Niño, destinadas a reducir el riesgo de interrupciones en el abastecimiento de agua potable en Lima y Callao ante posibles huaicos.
Las intervenciones comprenden el mejoramiento de las bocatomas y del sistema de captación. Uno de los tramos registra un avance del 78 %, mientras que el segundo alcanza el 50 %. Ambos trabajos tienen como fecha estimada de culminación el 15 de octubre.
Una vez concluidas las obras, Sedapal realizará un simulacro para comprobar la capacidad de respuesta del sistema ante una eventual emergencia.
Arnillas recordó que durante el fenómeno El Niño de 2017 se produjeron dificultades para captar y tratar el agua. Desde entonces, se construyó un canal de aproximadamente 10 kilómetros en el río Huaycoloro y se ejecutaron trabajos de limpieza y prevención para reducir el riesgo de nuevas interrupciones.