La congresista Kira Alcarraz fue nuevamente denunciada ante la Comisión de Ética del Congreso, esta vez por la presunta agresión física y verbal a un fiscalizador del Servicio de Administración Tributaria (SAT) durante un operativo de tránsito, en un caso que vuelve a poner bajo la lupa su conducta parlamentaria.
Según la denuncia, el incidente ocurrió cuando un vehículo de propiedad de la legisladora —que presentaba una orden de captura por una deuda de infracción de tránsito— fue intervenido por personal del SAT. Alcarraz, quien viajaba como acompañante, habría reaccionado de forma violenta, abofeteando al fiscalizador, arrebatándole el celular y amenazándolo con despedirlo, de acuerdo con el parte presentado.
La parlamentaria negó los hechos en entrevistas posteriores y evitó brindar mayores detalles, señalando que el caso está en manos de su abogado. No obstante, la Comisión de Ética, de la cual ella misma forma parte, anunció que iniciará acciones de oficio, decisión respaldada por el presidente encargado del Congreso, Fernando Rospigliosi, quien recordó que Alcarraz mantiene procesos éticos pendientes desde 2025.
Uno de esos antecedentes se remonta a octubre del año pasado, cuando la entonces integrante de Podemos Perú amenazó a una periodista de Willax, afirmando que la “estamparía contra la pared” tras ser consultada por la contratación de la pareja de su hijo en su despacho. El episodio no derivó en sanción alguna y fue seguido por expresiones ofensivas contra la prensa, incluyendo un insulto generalizado a los reporteros.
A estos hechos se suman comentarios sexistas contra colegas parlamentarios, denuncias archivadas por Ética y cuestionamientos por viajes al extranjero durante la semana de representación, como su estadía de casi tres semanas en la India en marzo, periodo en el que cobró su remuneración completa. La nueva denuncia reabre el debate sobre los límites éticos en el Congreso y la respuesta institucional frente a conductas reiteradas de una legisladora sin bancada.