De cara a las elecciones del 12 de abril, el papel de los electores menores de 30 años cobró protagonismo porque representan el 26 % del electorado 6 891 625, de los cuales 2.7 millones votarán por primera vez, pero para el especialista en temas políticos, Alberto Cornejo Jarufe, representan un voto peligroso por la falta de interés para informarse y los políticos aprovechan el desinterés para comprar su voto mediante “la creación de contenido en redes sociales”.
“Los 2.7 millones de peruanos representan un peligro para estos comicios porque no tienen la más mínima intención de buscar o tomar atención a los candidatos, solo ven los bailes, los contenidos con inteligencia artificial de la disputa que tienen entre candidatos” sentenció.
Por otro lado, el politólogo Carlos Timaná Kure, contrasta con la opinión de Cornejo al enfatizar, que la juventud se deja persuadir por todo el contenido que comparten los candidatos, todo en sentido humorístico para simpatizar al elector joven. Quedando fuera de la lupa los planes de gobierno o las propuestas que tienen para esta mayoría del electorado.
“Deberían de aprovechar las redes sociales para compartir información de sus propuestas para los jóvenes, como planes para que tengan acceso a una jubilación más temprana, trabajos destinados principalmente para ellos, pero no lo hacen” señaló el politólogo.
NO CUMPLE CON SU FUNCIÓN. Cornejo Jarufe, cuestiona la franja electoral que promueve la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), al señalar que fallo en su misión de informar al electorado, argumenta que los jóvenes no ven la propaganda, cambian de canal, además que el contenido de la franja no muestra planes de gobierno, solo es para darles notoriedad a los candidatos.
“La responsabilidad es de los jóvenes por su falta de interés y posiblemente sean el factor responsable de las elecciones, pero también está “culpa” es compartida con la ONPE, porque no están siendo tan efectiva la franja electoral” sentenció.
Finalmente, aunque Cornejo advierte que el desinterés juvenil puede distorsionar el resultado electoral y Timaná cuestiona la superficialidad de las campañas en redes, ambos coinciden en que existe una falla estructural en la conexión entre política y juventud.
La falta de información de calidad, sumada a estrategias centradas en el entretenimiento y no en propuestas, revela una responsabilidad compartida entre candidatos, instituciones y electores para fortalecer un voto verdaderamente informado.