Durante su paso por la Corte Suprema de Justicia, el hoy presidente interino del Perú, José María Balcázar, participó en un fallo relacionado con la red de corrupción del exasesor presidencial Vladimiro Montesinos. Se trata del Recurso de Nulidad 447-2004 de la Primera Sala Penal Transitoria, en el cual votó a favor de declarar fundada la “excepción de naturaleza de acción” presentada por Eugenio Bertini Vinci, exgerente general del Banco Wiese, ordenando el archivo definitivo de la investigación por presunto encubrimiento real.
Bertini Vinci, quien apareció en un “Vladivideo”, era investigado por supuestamente ocultar movimientos de dinero vinculados a Montesinos hacia el Banco Wiese Bank International en las Islas Gran Caimán. Según la Fiscalía, dichas transferencias se habrían producido cuando ya existían investigaciones abiertas contra el exasesor presidencial. Sin embargo, la Sala Penal integrada por Balcázar consideró que correspondía archivar el caso.
El fallo fue posteriormente cuestionado por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) durante el proceso de ratificación de Balcázar. El órgano señaló que se habría aplicado una “interpretación extensiva y sistemática” del concepto de doble instancia para revisar el caso pese a que ya existían decisiones previas, lo que configuraría cosa juzgada. “El evaluado interpretó que la instancia plural podía incluir en este caso a una tercera instancia pese a lo textualmente previsto en dicha norma”, se lee en la resolución del CNM.
Además, se cuestionó que la Sala Penal analizara aspectos de fondo cuando la excepción de naturaleza de acción debía centrarse únicamente en determinar si los hechos imputados por la Fiscalía constituían delito. No obstante, en el fallo se consignó que “está demostrado indubitablemente que la cuenta corriente en dólares a nombre de Vladimiro Montesinos data del año 1995”, argumento que, según el CNM, implicó una valoración probatoria que excedía el marco procesal correspondiente.
El Consejo concluyó que la técnica argumentativa de Balcázar “se encuentra viciada por grandes deficiencias”, afectando la legitimidad de su desempeño jurisdiccional. Esta cuestionada sentencia fue uno de los elementos considerados por el CNM para no ratificarlo en el cargo. Hoy, ya en la esfera política como presidente interino, el antecedente vuelve a cobrar relevancia en el debate público sobre su trayectoria judicial y su rol en casos emblemáticos de corrupción en el Perú.