El congresista y expresidente del Congreso, José Jerí, salió al frente de los cuestionamientos por la Medalla de Honor en el grado de Gran Cruz y el develamiento de su retrato oficial, realizados en una ceremonia privada en el Congreso de la República. En declaraciones difundidas este fin de semana, sostuvo que ambos actos forman parte del protocolo institucional que corresponde a quienes han presidido el Parlamento y negó que se tratara de una decisión improvisada o de un beneficio otorgado de manera irregular.
Jerí explicó que la organización del homenaje comenzó hace casi tres meses y fue coordinada con la actual Mesa Directiva, encabezada por Fernando Rospigliosi, con el objetivo de concretar la ceremonia antes del cierre del presente periodo legislativo. Además, afirmó que la restricción de invitados y la ausencia de la prensa respondieron únicamente a limitaciones de espacio y no a un intento de mantener el acto en reserva.
Respecto a las críticas por haber recibido el reconocimiento pese a haber sido censurado durante su gestión, el legislador rechazó los cuestionamientos y aseguró que obedecen a intereses personales. Según manifestó, el homenaje responde a una tradición parlamentaria y no está condicionado por decisiones políticas adoptadas durante su presidencia del Congreso.
El parlamentario también reveló que solicitó personalmente al titular del Legislativo que el develamiento de su retrato se realizara antes del 28 de julio, fecha en que culmina el actual periodo parlamentario. A su juicio, el reconocimiento representa un acto de respeto institucional hacia quienes ocuparon la presidencia del Congreso.
Finalmente, José Jerí expresó su respaldo a la presidenta electa Keiko Fujimori y afirmó que confía en la gestión que iniciará el próximo 28 de julio. Asimismo, señaló que continuará apoyando las acciones del nuevo Gobierno desde el Congreso y destacó que la futura mandataria viene conformando un equipo con representantes de diversas fuerzas políticas.