El fiscal José Domingo Pérez afirmó que teme convertirse en la primera víctima de un eventual gobierno de Keiko Fujimori. Señaló que podría morir en circunstancias similares a las del fiscal argentino Alberto Nisman o terminar encarcelado, como —según indicó— ocurre con jueces y fiscales en algunos países de Centroamérica.
Pérez sostuvo que un eventual cambio de gobierno podría tener consecuencias directas sobre su situación personal. "Creo que seré su primera víctima", afirmó, al señalar que no descarta "morir en un incidente extraño" o ser encarcelado en un sistema de justicia que, según dijo, podría ser cooptado políticamente.
Para sustentar su preocupación, el fiscal recordó el caso de Alberto Nisman, hallado muerto en Argentina en 2015 tras denunciar a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner. También mencionó la situación de jueces y fiscales en países de Centroamérica que, según indicó, afrontan procesos penales tras investigar casos de alto impacto político.
Las declaraciones generaron reacciones inmediatas y reavivaron las críticas de sectores que cuestionan la investigación que Pérez dirigió contra Keiko Fujimori. Sus detractores sostienen que el proceso consumió importantes recursos públicos y derivó en la prisión preventiva de la excandidata presidencial por más de un año.
Asimismo, en el debate público se volvió a mencionar un episodio en el que, según sus críticos, Pérez celebró la detención de Fujimori junto al exasesor Jaime Villanueva. Ese hecho ha sido utilizado para cuestionar su actuación durante la investigación.