El presidente interino José Jerí modificó su versión inicial sobre la cena que sostuvo con el empresario chino Zhihua Yang la noche del 26 de diciembre en un chifa del distrito de San Luis, un episodio que generó creciente polémica política. El caso ha sido comparado con el denominado Rolexgate que involucró a la expresidenta Dina Boluarte, debido a los cambios en las explicaciones oficiales.
Cuando el dominical Punto Final reveló el encuentro, desde Palacio de Gobierno se informó que la reunión tenía como objetivo coordinar la celebración del Día de la Amistad Perú-China, prevista para el 1 de febrero. En ese momento, también se justificó que el mandatario ingresara encapuchado al local para evitar ser fotografiado, versión que Jerí respaldó inicialmente, aunque reconoció que fue un error reunirse en un feriado y en horas nocturnas.
Sin embargo, ante el aumento de cuestionamientos por los vínculos empresariales de Yang, el jefe de Estado ofreció una nueva explicación y aseguró que no había convocado la cena. El 14 de enero, en medio del paro de transportistas, afirmó que acudió al lugar por actividades privadas y que la reunión no se realizó en Palacio porque él no la organizó, declaraciones que generaron más dudas sobre la coherencia de su relato.
Este domingo, Jerí volvió a cambiar su versión. En un mensaje difundido de madrugada en las redes oficiales de la Presidencia, pidió disculpas públicas y reconoció que fue él quien organizó la cena y quien invitó tanto al ministro del Interior como a su escolta. En ese pronunciamiento, admitió su responsabilidad por haber ingresado encapuchado y por las suspicacias generadas. “Admito mi error y pido las disculpas públicas”, señaló.
El empresario Zhihua Yang mantiene una presencia relevante en el sector empresarial peruano, con compañías que operan desde un mismo edificio en la avenida San Luis, donde también se produjo el encuentro. Entre ellas figuran Tengda Cerámica S.A.C., que obtuvo contratos con el Estado, e Hidroeléctrica América S.A.C., concesionaria del proyecto Pachachaca 2 en Apurímac. Varias de estas firmas contrataron servicios profesionales de Nicanor Boluarte en años recientes, lo que ha intensificado el escrutinio público sobre la reunión sostenida con el mandatario.