Isabel Cajo, trabajadora del Congreso vinculada a la investigación sobre una presunta red de prostitución en el Parlamento, negó tajantemente la existencia de dicha organización y defendió su reputación frente a los cuestionamientos públicos. En declaraciones a Panamericana, respondió sobre su supuesta asistencia a la fiesta organizada por José Jerí en Cieneguilla: “Si fui o no fui, que si estuve o no estuve, yo no sé quién es la persona que ha dicho que yo he estado ahí, pero que hable con pruebas, ¿no?”. Agregó que esa semana se encontraba “trabajando en semana de representación”, aunque no descartó de manera categórica su presencia en el evento.
Cajo explicó que su silencio ante los medios se debió a un cuadro “muy grave” de depresión, tras la muerte de su amiga Andrea Vidal y el impacto de la exposición mediática. “No he salido a hablar porque no estaba bien… ni anímicamente ni físicamente”, sostuvo. Asimismo, cuestionó el tratamiento informativo del caso y afirmó que la cobertura ha sido más dura por su condición de mujer: “Un hombre siempre cae bien parado, pero la mujer queda como la peor desgracia del país”. Insistió en que no existen pruebas que la vinculen con los hechos investigados y que priorizará su defensa en la vía legal.
La polémica se enmarca en la fiesta realizada en noviembre de 2024 en una vivienda de Cieneguilla, donde, según Perú21, participaron congresistas y exministros, además de trabajadoras parlamentarias. El evento fue sancionado por la municipalidad con una multa de S/11.000 por ruidos y desorden, y generó controversia tras un accidente vehicular protagonizado por uno de los asistentes. Días después, la misma propiedad fue escenario de una intervención policial contra la banda criminal ‘Los Insoportables de Santa Anita’, lo que incrementó las sospechas sobre las reuniones privadas en ese lugar.
En paralelo, la investigación legislativa y fiscal se concentra en presuntas irregularidades en la Oficina Legal y Constitucional del Congreso, vinculadas a la contratación de mujeres sin experiencia formal. El congresista Edward Málaga calificó el caso como “una evidencia comprometedora” y pidió acciones políticas inmediatas: “Censura o vacancia ya”. Mientras el Ministerio Público avanza con las diligencias, Isabel Cajo asegura que buscará la reparación por los daños a su imagen y sostiene que demostrará su inocencia en el proceso judicial.