“Por unos pocos estudiantes malcriados, no vamos a perturbar la tranquilidad de la gran mayoría”, enfatizó la presidenta Keiko Fujimori al explicar que vuelven las expulsiones escolares y presentó los nuevos lineamientos para la gestión de la disciplina escolar que puede terminar en una expulsión. La advertencia la expuso en la institución educativa Felipe Santiago Estenos, en Chaclacayo.
La propuesta del Ministerio de Educación (Minedu) establece tres niveles de faltas y sanciones que van desde amonestaciones hasta la expulsión (ver lista).
La mandataria sostuvo que las medidas buscan recuperar el orden en las aulas y reforzar la autoridad de los docentes. Además, señaló que los maestros volverán a calificar la conducta de sus alumnos y tendrán facultades para corregirlos y orientarlos.
El ministro de Educación, Antonio Chang, explicó que las faltas se dividirán en leves, graves y muy graves, según la conducta del estudiante. Los lineamientos precisan responsabilidades de directores, docentes, auxiliares y familias para fortalecer la convivencia escolar.
Faltas leves. Los docentes podrán imponer amonestaciones verbales o escritas, exigir la reparación de daños, restringir temporalmente actividades recreativas o separar al alumno del aula sin retirarlo del colegio.
Faltas graves. Serán sancionadas por el director con suspensiones de hasta tres días hábiles, aplicables como máximo cuatro veces al año o matrícula condicional.
Faltas muy graves. Podrán ocasionar la separación definitiva o expulsión del estudiante, conforme a los procedimientos establecidos.
Una vez aprobada la norma, los colegios tendrán 30 días para adecuar sus reglamentos internos. Hasta entonces, las nuevas disposiciones deberán completar el procedimiento correspondiente antes de entrar en aplicación.